Una reforma integral bien planificada: menos imprevistos y mejor resultado
Una reforma integral implica renovar de forma global un inmueble: acabados, instalaciones, distribución y/o equipamiento, con una gestión coordinada de los trabajos. El objetivo es conseguir un resultado coherente, funcional y duradero, evitando “parches” y obras repetidas.
La clave está en una buena planificación (fases, materiales y tiempos), la coordinación de gremios y el control de calidad en cada partida. En PAVIS trabajamos con un enfoque ordenado para reducir retrasos y asegurar un acabado final uniforme.